Nada las pudo parar

La movilización en la ciudad de Buenos Aires por el Día Internacional de la Mujer fue multitudinaria y aunque las organizadoras tuvieron que iniciar una colecta en plena Plaza de Mayo para poder solventar los gastos del equipo de audio la jornada fue un éxito color violeta.

Una multitudinaria movilización de mujeres se llevó adelante este 8 de Marzo y culminó con la lectura del documento final del 8M pese a que la CGT y las CTA se negaron a último momento a dar “el dinero que habían prometido” para el audio y gastos de escenario.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, agrupaciones feministas de todo el país convocaron a marchar en todo el país. Cerca de las 20.30, más de 100 mil personas estuvieron presentes en la movilización y posterior concentración.

En el centro porteño, desde la mañana, diversos grupos de mujeres coparon las calles para hacer oír sus reclamos. En las calles aledañas al Congreso nacional son varios los grupos que reclamaron desde las primeras horas de la tarde por los derechos de las mujeres.

Alrededor de las 20.15, en el escenario montado sobre Plaza de Mayo, se leyó el documento consensuado por cientos de agrupaciones y organizaciones feministas, quienes mantuvieron numerosas asambleas durante las últimas semanas.

“Hay organizaciones como la CGT y las distintas CTA que están boicoteando este acto y que se niegan a entregar el dinero que prometieron para que podamos realizar el acto que con tantos esfuerzo construimos”, afirmaron desde la organización aunque tardaron media hora en recaudar el faltante de dinero entre las presentes.

El hecho se dio antes de que comenzara el acto central, apenas pasadas las 19, cuando una de las mujeres que se encargaba de que el acto se realizara sin inconvenientes tomó el micrófono y advirtió sobre la situación. De hecho, la lectura del documento se demoró varios minutos: hasta que no consiguieron el dinero para pagar los servicios de audio, no se pudo cerrar el acto.

“Apelamos a la solidaridad porque este es el acto de todas las que estamos acá, de las que ya no están, de las niñas que no tienen que ser madres, de las trabajadoras que están peleando por sus puestos de trabajo. Por eso se los pedimos. Este movimiento es impresionante. Muchas gracias”, agregaron desde el escenario.

“Cuando debía comenzar la lectura del documento central, la empresa encargada del sonido advirtió que no habilitaría el mismo porque faltaba una parte del pago. El dinero que faltaba era el que habían comprometido las conducciones de sindicatos nucleados en torno a las direcciones de esas centrales, que nunca lo hicieron efectivo”, escribieron en Prensa Obrera.

Poco después, cuando se leyó el comunicado de nueve páginas, las centrales sindicales CGT y CTA fueron acusadas de no apoyar las manifestaciones: “Le dieron la espalda a nuestro movimiento al no llamar al paro por el 8M; exigimos una vez más un paro general efectivo por nuestras reivindicaciones”.

Al igual que otros años, se multiplicaron las manifestaciones en todas las provincias con la participación de agrupaciones feministas locales y nacionales, partidos políticos y distintas organizaciones sociales.

En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, distintos grupos se concentraron en las calles más importantes del centro porteño. En su mayoría, con el pañuelo verde, emblema del Aborto Legal Seguro y Gratuito.

En las semanas anteriores a la fecha se realizaron asambleas para discutir las claves del paro y tanto el colectivo Ni Una Menos como la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito convocaron junto a otras organizaciones feministas a un acampe frente a Casa Rosada los tres días previos.

En esta edición, al igual que el año pasado, además de la histórica exigencia de políticas públicas para prevenir la violencia de género –en lo que va de 2019 se registraron 45 femicidios en el país, según la ONG Mumala-, sigue firme el reclamo que, a través de los pañuelos de la Campaña por el Derecho al Aborto, tiñó de verde las últimas protestas feministas.

En lo que va de 2019 se registraron 45 femicidios en el país
La reivindicación se repite porque, a pesar de que el proyecto de ley que había sido aprobado por Diputados luego fue rechazado en el Senado, las integrantes de la Campaña van a volver a presentar una reescritura del proyecto a comienzos de abril.

Además, los casos de dos niñas de 12 y 11 años embarazadas a partir de abusos -en Jujuy y Tucumán respectivamente- que debieron parir a pesar de que habían solicitado la interrupción voluntaria del embarazo, también avivaron el debate de cara al 8M, bajo la consigna #NiñasNoMadres. Mientras las mujeres marchaban en todo el país, se conoció la noticia de la muerte de la bebé de la nena de 11 años violada en Tucumán.

También se reitera el reclamo por las desigualdades económicas entre hombres y mujeres, “la implementación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral en todo el país”, la reivindicación del colectivo LGBTI y “la eliminación de todas las formas de violencia cis heteropatriarcal”, pero se suma la demanda (que a partir del año pasado se simboliza con los pañuelos naranjas) de “la inmediata separación de la Iglesia del Estado”.

Además, de acuerdo con el comunicado oficial que convoca al cese de actividades a partir de las 11 del viernes, el paro se realiza también “ante el avance del autoritarismo, de grupos organizados contra lo que llaman ‘ideología de género’ y las políticas neoliberales de Macri y sus gobiernos provinciales aliados”.