Día de las mujeres migrantes en la Ciudad

En este marco, este viernes se realizará un desayuno con mujeres referentes de distintas colectividades en el salón Jauretche de la Legislatura.


La diputada por el Frente de Todos María Bielli organizó para este viernes un desayuno con mujeres referentes de distintas colectividades en la Legislatura porteña, en conmemoración del “Día de la Mujer Migrante” en la Ciudad de Buenos Aires.

La Ciudad conmemora este día, desde 2012, en recuerdo del asesinato de Marcelina Meneses, una mujer boliviana que, el 10 de enero de 2001, fue arrojada de las vías del tren con su bebé luego de ser insultada por migrante.

“La región vive momentos difíciles. Como mujeres latinoamericanas estamos obligadas a pensar y discutir los desafíos de la época, repudiar el golpe de estado en Bolivia y promover acciones para construir un mejor futuro para todas”, afirmó al respecto Bielli.

Del evento participarán, entre otras la diputada nacional Paula Penacca, la legisladora porteña y Tania Sánchez, exdirectora del Servicio Plurinacional de la Mujer de Bolivia.

El encuentro se realizará este viernes a las 11, en el salón Jauretche de la Legislatura porteña (Perú 160).

Marcelina Meneses fue una mujer boliviana víctima de un ataque racista, lo que causó su muerte y la de su hijo Joshua Alejandro Torres, de 10 meses, al ser arrojados de un tren en movimiento.

Marcelina tenía 30 años y hacía cinco años que había migrado a la Argentina en búsqueda de progreso económico y para ayudar a su familia en Bolivia. Residía en la localidad de Ezpeleta, trabajaba de repositora en un supermercado, y vivía junto a su esposo, el albañil Froilán Torres, con quien tenía otro hijo (Jonathan David, de 3 años de edad en ese momento). En Bolivia había quedado su hija Jimena, nacida con una enfermedad congénita de cadera. Marcelina quedó embarazada cuando tenía 17 años de edad y el padre de Jimena murió en el sexto mes de gestación de la niña.

El 10 de enero de 2001 por la mañana Marcelina se dirigía al hospital Finochietto de Avellaneda, para atenderse ella y su hijo por un cuadro alérgico. Llevaba consigo al bebé y unas bolsas con sus pertenencias. Subieron al tren en la estación de Ezpeleta y luego hicieron combinación en la estación de Temperley.

Según relata Julio César Giménez (el único testigo que declaró en la causa): nadie había cedido el asiento a Marcelina, pese a que viajaba con su bebé, y al acercarse el tren a la estación de Avellaneda, Marcelina roza con sus bolsas, sin intención, a un pasajero de unos 65 años de edad. Éste la increpa, mediante insultos xenófobos, al que se suman otros pasajeros. Se arma un tumulto, donde incluso un un guarda se habría ido del vagón excusándose en voz alta, diciendo “otra vez los bolivianos haciendo quilombo”. Giménez declara que luego de eso escuchó “que uno que estaba con ropa de Grafa le decía a un compañero: “¡Daniel, la puta que te parió, la empujaste!’”. Luego de esto el tren se detiene, Giménez baja y recorre cien metros hasta donde están los cuerpos:

La empresa y la policía tomó intervención en el acto. Los que llegaron media hora larga después fueron los bomberos. Yo le dije a un policía de la Federal que había visto lo que pasó pero él me echó detrás de la valla.

La causa quedó caratulada como “averiguación de causales de muerte”. Durante meses se buscaron testigos del hecho, pero sólo se contó con el testimonio de Giménez, quien declaró que sufrió presiones e intentos de soborno de parte de la empresa TMR de ferrocarriles para que no testificara.​ La empresa argumentaba que Marcelina caminaba por el sector de vías cuando fue rozada por el tren, lo que le provocó la muerte.​ Tiempo después, el testimonio de Giménez fue descalificado por el fiscal de la causa, Andrés Devoto, del departamento Judicial de Lomas de Zamora UFI Nº 1 y la causa fue cerrada.1​

Ese mismo año se crea el “Centro Integral de la Mujer Marcelina Meneses”, que funciona en la calle Charcas 5620, Ezpeleta, lo que era la casa de Marcelina. El centro está dirigido por Reina Torres, su cuñada, y su misión es promover la defensa, la atención y el acompañamiento de los derechos de las mujeres migrantes y sus familias, dentro su contexto territorial. Asimismo, brindan talleres y cursos abiertos a la comunidad.