A vacunarse

Este año continúa la campaña contra el sarampión con el objetivo de controlar su propagación.

Se retomó la Vacunación con Triple Viral, como estrategia para controlar esta situación. Desde fines de septiembre, debido a la aparición de casos de Sarampión, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la Provincia de Buenos Aires,  continúan vigentes las medidas para combatir este brote.

Deben recibir esta vacuna: los niños de 6 a 11 meses que vivan tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el conurbano.

Todos los niños de 13 meses a 4 años inclusive, deben acreditar al menos dos dosis de vacuna Triple Viral aplicadas a partir del año de vida.

Los adultos deben tener al menos dos dosis de Vacuna Triple Viral o una dosis de Triple Viral y una de Doble Viral.

La dosis aplicada entre los 6 a 11 meses (DOSIS CERO) no será tenida en cuenta como dosis de Calendario y al llegar a los 12 meses deberán recibir la dosis correspondiente.

También deben completarse dos dosis de vacuna Triple viral, todas aquellas personas que tengan 5 años o más. Si es necesario completar con alguna dosis, debe tenerse en cuenta el intervalo mínimo entre dosis de 28 días.

Aquellas personas que nacieron antes de 1965 se consideran Inmunes, por lo cual no necesitan vacunarse.

Es importante tener en cuenta que el Sarampión es una enfermedad grave, altamente contagiosa. Actualmente, en algunos países, presentan brotes de Sarampiòn. Por eso es necesario estar bien vacunados, tanto para protegernos, como para poder proteger aquellos individuos que no pueden hacerlo (bebes menores 6 meses, embarazadas, inmunosuprimidos).

La vacunación es una excelente medida para prevenirlo

La vacuna Triple Viral esta disponible en todos los vacunatorios públicos de la Ciudad de Buenos Aires: podes concurrir sin orden médica, y es gratuita.

El sarampión es una enfermedad infecciosa altamente transmisible que puede ocasionar severas complicaciones en los menores de dos años y en las personas inmunocomprometidas.

Se destaca que si estas por viajar, hay que estar vacunado contra el sarampión. Los síntomas son: Fiebre alta.
Erupción en la cara y cuello que se va extendiendo al resto del cuerpo.
Secreción nasal, conjuntivitis y tos.
Pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla.