Escrache a Bullrich mientras votaba

Familiares y amigos de Pablo Grillo se manifestaron frente al lugar donde votó Patricia Bullrich. Esperaron a la ministra de Seguridad frente a La Rural para repudiar a su candidatura y cuestionar el ataque brutal y desmedido contra el fotógrafo mientras cubria una marcha de jubilados.

 

Familiares y amigos de Pablo Grillo, el fotógrafo herido en la cabeza por un proyectil que disparó un gendarme frente al Congreso, se presentaron pasado el medidía en La Rural, donde votó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Allí la esperaron con una gigantografía del reportero  para repudiar su candidatura a senadora.

Al respecto, Fabián Grillo, padre del reportero gráfico, destacó que su hijo «está mejorando» y aseguró a los medios presentes que quería “verle la cara” a la funcionaria y denunciar que, el próximo 10 de diciembre, asumirá como senadora “una persona vinculada a la violencia institucional”.

“Mi intención era simplemente verle la cara y poner de manifiesto que una persona vinculada a la violencia institucional y de todo tipo, porque su historial político es un prontuario de daños económicos, físicos y hasta muertes, va a estar en el Senado”, explicó.

Asimismo aseguro: “Lo que nos mueve fundamentalmente es el temor porque esta persona [Bullrich] es de temer. La sociedad debería tenerle miedo porque siempre se dedicó al daño”, argumentó Grillo.

“El Senado de la Nación va a tener una mancha con una persona tan aberrante. Debería causarle vergüenza a los senadores”, añadió.

Pablo Grillo fue herido durante una manifestación por el aumento de las jubilaciones que se llevó a cabo frente al Congreso Nacional el 12 de marzo. En medio de incidentes entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, fue alcanzado por una cápsula de gas lacrimógeno lanzada por uno de los efectivos que se encontraban a unos 50 metros, sobre la esquina de Hipólito Yrigoyen y Solís, mientras intentaba tomar una fotografía.

El proyectil había sido lanzado por el cabo de Gendarmería Héctor Jesús Guerrero, quien fue procesado por la Justicia por el delito de abuso de armas agravado. De acuerdo con el fallo de la jueza federal María Servini, el efectivo violó el protocolo para el uso de armas al disparar en línea recta en lugar de en forma de parábola, a 45 grados, como debería ser.

Bullrich defendió en todo momento el accionar de la Gendarmería y negó lo que la jueza dio por probado.